Las cocinas de Adisa en el Real Club de Polo de Barcelona
20/10/2011Durante el pasado mes de agosto, ADISA ha llevado a cabo la reforma integral de la cocina del Real Club de Polo de Barcelona, una de las instituciones sociales y deportivas de más tradición de la ciudad, fundada en 1897 y que en la actualidad cuenta con más de diez mil socios.Para ADISA, desarrollar el proyecto de estas nuevas instalaciones ha supuesto un doble reto: por una parte adaptar el espacio destinado a cocina a las más exigentes normativas a nivel europeo en materia de higiene y seguridad, y en segundo lugar crear un espacio de trabajo altamente eficiente y operativo para dar servicio a los diversos espacios de restauración del club.
El objetivo era encontrar una solución que permitiese a la cocina seguir con un servicio tradicional a la carta, sin verse afectada por el pase de un banquete que se podía producir simultáneamente.
Con el nuevo proyecto, el Real Club de Polo de Barcelona cuenta con una cocina de última generación donde la distribución de las diferentes zonas cumple perfectamente con los objetivos requeridos:
Cámaras frigoríficas independientes para cada tipo de producto.
Zonas de limpieza separadas y climatizadas para carnes, pescados y verduras.
Cuarto frío climatizado independiente para preparaciones.
Cocina caliente con su pase.
Zona de platos fríos y postres con su pase.
Zona de pase independiente para banquetes con su cámara frigorífica propia para productos elaborados.
Zona de office de bebidas con su pase.
Zona de lavado de vajilla con lavado de platos diferenciado del lavado de cristalería.
Zona de Plonge (lavado de ollas).
Si bien el hecho de conseguir una distribución que cumpliese con todas las normas y que pudiese dar un servicio de calidad acorde a las exigencias del RCPB, ya era un reto interesante para los técnicos de ADISA, éste no era el único:
la totalidad de la obra se tenía que realizar entre el 1 de agosto y el 2 de septiembre ya que es el periodo en el que los servicios de restauración del club se reducen durante el periodo vacacional.
A pesar de ser una obra de renovación, con las sorpresas que aparecen durante su ejecución, gracias a un equipo de arquitectura formado por Luis Twose y David Roura que supervisó toda la obra, al equipo de mantenimiento del RCPB que siempre dio su apoyo y a los esfuerzos de todos los participantes, el Real Club de Polo de Barcelona volvía a dar un servicio total de restauración, el 3 de septiembre de 2011.